miércoles, 11 de febrero de 2015

FASE 6. SEGUIMOS PRACTICANDO: INVERSIÓN DE ROLES

Para conflictos entre dos personas:

1 Cada una actuará durante un tiempo representando el comportamiento del otro/a;

2 Durante la actuación no podrá haber interrupciones ni comentarios;

3 Al terminar cada uno/a describirá sus sentimientos y experiencias.

martes, 10 de febrero de 2015

FASE 5. RECORDAMOS Y PROFUNDIZAMOS EN LA ASERTIVIDAD


Asertividad es aquella habilidad personal que nos permite expresar sentimientos, opiniones y pensamientos, en el momento oportuno, de la forma adecuada y sin negar ni desconsiderar los derechos de los otros.
Para manejar un conflicto o defender los propios intereses en cualquier situación, existen varias formas de hacerlo: pasivo (no defiende sus intereses), agresivo (defiende sus intereses sin respetar el de los otros) y existe otra forma de hacerlo que sería el punto intermedio entre estos dos: asertivo

Errores que hay que tratar de evitar:
Conducta agresiva: enfadarse y no buscar solución al problema.
Conducta pasiva o sumisa: quedarse callado delante de una objeción, porque el otro se impone.
Las conductas pasivas son aquellas que cuando se han de tomar decisiones las dejas para los demás o no las tomas para evitar el conflicto. Estas conductas no hacen que se expresen tus propias necesidades, tus pensamientos ni tus sentimientos.



Las conductas agresivas son aquellas que cuando tomas decisiones, están basadas en tu potencial para influir sobre los otros o sin tener en cuenta el posible impacto sobre éstos. Estas conductas humillan o dominan a la otra persona, física o emocionalmente.



La conducta asertiva es la habilidad de expresar tus pensamientos, sentimientos y percepciones, de escoger cómo reaccionar, y de hablar de tus derechos cuando es apropiado, con la finalidad de elevar tu autoestima y ayudarte a desarrollar tu autoconfianza para expresar tu acuerdo o desacuerdo cuando crees que es importante e incluso pedir a los otros un cambio en su comportamiento ofensivo.




¿Cómo podemos ser asertivos?

Una de las técnicas que se utiliza es la siguiente:

Describir los comportamientos que te desagradan: “Cuando tu…”

 Expresar tus sentimientos: “Yo me siento…”

 Expresar los motivos y consecuencias: “Porque…”
 Explicar petición: “Te pido por favor que…”
Un ejemplo de esta técnica ante una situación de una persona que llega reiteradamente tarde a las reuniones sería el decirle cuando tu llegas tarde a la reunión yo me siento frustrado porque pierdo el tiempo esperándote y esto me hace pensar que no respetas mi tiempo, por lo que te pido por favor que llegues puntual a nuestras reuniones”. 

 “Todos podemos enfadarnos, pero muy pocos son capaces de enfadarse en el momento oportuno, con la persona adecuada, por el motivo adecuado y de la manera adecuada”. Aristóteles.
Información extraída de la web: http://desarrollodepersonasyorganizaciones.com/2011/11/27/la-asertividad-para-dummies/

Gracias


lunes, 9 de febrero de 2015

FASE 4. ENSAYAMOS UNA NEGOCIACIÓN


      Para poder ejercitar la asertividad tenemos que tener capacidad de negociación. En la negociación se intenta conseguir lo que se quiere con el beneplácito del otro, que lógicamente también va a tener algunos beneficios. 
La realización de una negociación comprende varias fases. La primera, es la de preparación. En ella tenemos que pensar la estrategia que tenemos que seguir en el encuentro con el otro en el que se va a plantear los problemas y se va a hacer la negociación propiamente dicha.

1. Fase de preparación
Para poder conseguir cualquier cosa tenemos que saber cómo hacerlo y para ello hay que prepararse. Ir a un encuentro sin tener una mínima guía de comportamiento, cuando, además, no somos negociadores experimentados, nos expone a no lograr para nada los objetivos que perseguimos. Por tanto hay que preparar lo que se va a decir y a hacer en la negociación cara a cara con el otro. 
Dentro de la preparación habría que distinguir dos subfases. La primera de preparación personal para evitar caer en la pasividad o en la agresividad y la segunda de preparación del diálogo que vamos a plantear al otro.

1.1. Fase de preparación personall: Se trata de una fase previa, necesaria para tener muy claros los objetivos que perseguimos en el encuentro. Es lo que nos motiva  a la negociación. Cuando negociamos tenemos que tener la vista puesta en nuestros objetivos. Hay algunas cosas que nos pueden distraer de ellos y hacernos fracasar. Por ejemplo, nuestra emoción. No podemos confundir la emoción con el objetivo. Nos gustaría quedar bien, pero normalmente ése no es el objetivo. Nos gustaría machacar al otro, pero así no lograremos lo que realmente queremos. Nos gustaría que el otro reconociese que tenemos razón y que él estaba equivocado, pero nos tenemos que preguntar si ése es nuestro objetivo o si así solamente conseguiremos una recompensa de tipo emocional, mientras que nuestro objetivo se pierde. No hay que olvidar la máxima: “Lo que cuenta son los hechos y no las palabras”. Si nos explayamos y nos descargamos emocionalmente puede que hayamos conseguido una recompensa a corto plazo, pero la pregunta que tenemos que hacernos es si hemos conseguido nuestros objetivos. Hay que huir de juicios de intenciones. Si juzgamos las intenciones de la otra persona y nos basamos en ellas para plantear la relación con el otro, corremos el riesgo de contestar y reaccionar a las intenciones que pensamos que tiene el otro y perdemos de vista nuestros objetivos. Así podemos llegar a ser agresivos o a ser pasivos. Si nos han hecho algo que nos ha dolido y pensamos que lo ha hecho con buenas intenciones, podemos estar tentados de dejarlo pasar y no decir nada. Si juzgamos que lo ha hecho con mala intención, vamos a atacar su “maldad” y no los hechos y seremos agresivos. En una negociación no se trata de agredir y someter al otro, aunque lo veamos como un rival. Hay que darle una salida, más o menos airosa porque si no se revolverá contra nosotros. Querer que nos reconozca lo equivocado que está y se someta completamente a nuestros deseos puede ser un objetivo emocional, que compense la humillación que hemos sentido, pero ¿es realmente nuestro objetivo? Sí tenemos que intentar entender qué cosas son las pueden motivar al otro para hacer lo que nosotros queremos que haga. Tenemos que pensar en cómo crear la oportunidad de la negociación. Si es algo pendiente desde hace mucho tiempo y que queremos abordar, hay que buscar al otro y plantear un tiempo y un espacio en el que se pueda dar la negociación. Es lo primero que tenemos que conseguir del otro. Sin ellos no se consigue, no es posible hacer la negociación. En muchas ocasiones no hay que buscar la oportunidad, es la propia situación en la que se genera el problema. Pero en ella nos puede ocurrir que cuando el otro se va es cuando se nos ocurre aquello que teníamos que haber dicho. Recuerda: Siempre hay una segunda oportunidad aunque haya que crearla. Crear la oportunidad es buscar al otro y plantear, aunque sea por enésima vez, el tema que nos ocupa. Cualquier frase introductoria como decirle, “De lo que hablamos ayer me gustaría comentarte algo” o frases parecidas para iniciar la conversación son ayudas inestimables para crear la oportunidad. Con los objetivos claros podemos controlar nuestra agresividad y motivarnos para dejar de ser pasivos, con la oportunidad creada y el entendimiento de lo que el otro espera podemos preparar el momento concreto de la negociación.
1.2. Preparación del diálogo: Sin perder de vista que lo importante es lo que hagamos y lo que decimos, éste solamente puede ser una guía para que el otro sepa cuáles van a ser nuestros siguientes pasos. El diálogo que tengamos con él tiene que cumplir los siguientes requisitos para ser un diálogo asertivo:
Describir los hechos concretos. Se trata de poner una base firme a la negociación, en la que no pueda haber discusión. Cuando describimos hechos que han ocurrido el otro no puede negarlos y así podemos partir de ellos para discutir y hacer los planteamientos precisos. En este punto es donde más tenemos que evitar hacer los juicios de intenciones. No se trata de decir “eres un vago” sino decir, “vengo observando que te levantas desde hace ya varias semanas a la hora de comer”. Diremos me has dicho 10 veces “no sirves para nada” en lugar de “me quieres denigrar y hundir” (juicio de intenciones.)
Manifestar nuestros sentimientos y pensamientos. Es decir, comunicar de forma contundente y clara cómo nos hace sentir aquello que ha ocurrido y qué juicio moral o de pensamiento nos despierta. Es el momento de decir “estoy hasta las narices de esta situación y no la soporto más”, o “me he sentido humillado y denigrado”. Hay que recordar que no se trata de que el otro lo encuentre justificado o no. Le puede parecer desproporcionado, o injusto, o... pero es lo que nosotros sentimos y tenemos derecho a hacerlo así, no aceptaremos ninguna descalificación, defenderemos nuestro derecho a sentirnos tal y como le decimos. Le estamos informando, no le pedimos que nos entienda o nos comprenda, por eso no puede descalificarnos ni aceptaremos críticas a nuestros sentimientos, emplearemos la técnica del banco de niebla combinado con el disco rayado (ver más abajo.)
Pedir de forma concreta y operativa lo que queremos que haga. No se trata de hablar de forma general o genérica, “quiero que seas más educado”, “quiero que me respetes” “quiero que no seas vago”; sino que hay que ser concreto y operativo: “quiero que quites los pies de mi mesa”, “quiero que cuando hablo me mires a los ojos y contestes a lo que te pregunto”, “quiero que estudies tres horas diarias”. Son conductas concretas que el otro puede entender y hacer.
Especificar las consecuencias. Es decir, aquello que va a ocurrir cuando haga lo que se le ha pedido. Se le podría plantear también las consecuencias que tendrá para él no hacerlo, pero es preferible especificar lo que va a obtener de forma positiva. De otra manera lo que planteamos es un castigo y los castigos son mucho menos efectivos que los premios o refuerzos. Muchas veces se trata solamente de una forma de presentación, hay que tener en cuenta que frecuentemente algo que puede ser planteado como un castigo, si no lo hace, se puede ver  como algo positivo si lo hace. “Si no lo haces tendrás un castigo” se puede convertir en “Si lo haces evitarás que haga lo que no quiero hacer que es lo que supone un castigo para ti, que es algo que, por supuesto, yo tengo que hacer para ser consecuente con mis objetivos y los sentimientos que ya he expresado”.

2. Fase de ensayo
Lo que se ha preparado, preferentemente por escrito, se tiene que ensayar hasta aprendérselo de memoria. Cuando vamos a un examen nos ponemos nerviosos y se nos olvidan muchas cosas, puede pasarnos lo mismo en este caso y por eso hay que aprendérselo de memoria.
Si la situación nos causa alguna ansiedad, es una razón más para el ensayo. Cuando nos imaginamos la situación de la negociación nos estaremos exponiendo a ella en la imaginación y al menos cuando pensemos en hablar con el otro no nos pondremos nerviosos y comenzaremos nuestra negociación en mejor posición anímica. Si nos ponemos nerviosos podemos acogernos al diálogo que hemos preparado en la seguridad de que vamos a expresar nuestros deseos de forma completa. Cuando la ansiedad es demasiado grande hasta el punto de que nos impide expresar nuestros deseos, hemos de plantearnos una estrategia para superarla.

3. Fase de ejecución
En la fase de ejecución hay que tener en cuenta algunas técnicas básicas que nos permiten llevar a cabo lo que hemos preparado. No hay que olvidar nunca que nuestros objetivos están plasmados en el diálogo que hemos preparado y que nuestra meta inmediata es decirlo. No se trata de contestar a todas las digresiones que nos hagan, no es necesario ser rápido y agudo para poder responder de forma inmediata a todo lo que nos digan. Se trata de emplear la técnica del banco de niebla, que también se llama aceptar en principio, seguida de la del disco rayado.

La forma de hacerlo es diciendo que “puede que lleves razón; pero...” (banco de niebla) lo que yo quiero decir es que.. “  y se sigue con el diálogo en el punto en el que fuimos interrumpidos o repitiéndolo desde el principio (disco rayado). Puede parecer muy limitado y que vamos a hacer el ridículo, pero es sorprendente lo efectivo y natural que resulta. Si saca otros temas, también importantes, no perdamos de vista nuestro objetivo, tenemos que acabar con lo que ha motivado la negociación para poder seguir más tarde con lo que acaba de plantear: en ningún momento hay que perder de vista nuestro objetivo, plasmado en el diálogo preparado.

domingo, 8 de febrero de 2015

FASE 3. NOS PREPARAMOS PARA ESCUCHAR

ACTIVIDADES PREVIAS
DE RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS








* OBJETIVO:
Realizar una práctica previa que supone el uso de la “escucha activa”, de “producción y emisión de mensajes yo” y de “respuestas espejo”.
* PROCESO DE REALIZACION:


Primer paso. Explicar los conceptos previos de la actividad.


ESCUCHA ACTIVA: Es aquella que hace que el que habla se sienta en todo momento escuchado y atendido. Para ello se utiliza la mirada (mirar a la cara del que habla), los gestos, las palabras o frases, las preguntas (con las que se solicita alguna información más amplia); pero nunca las interrupciones para contar algo personal o que no vayan al tema tratado por el que habla, o los movimientos y gestos de aburrimiento, cansancio o huida.


EMISIÓN DE MENSAJES YO: Un mensaje yo es el que intenta explicar una situación desde la perspectiva del que habla, sin utilizar la segunda persona, sin culpabilizar ni juzgar la conducta ajena. Sólo explica emociones, sentimientos opiniones propias. Ej: Me sentí..., me pareció que quería..., entendí que hacía..., yo deseaba..., me encontré..., etc.


RESPUESTAS ESPEJO (Reformulación): Son las respuestas por las que el que escucha muestra que ha comprendido lo que ha sido narrado, que ha comprendido hechos y sentimientos. Pero que en ningún caso aporta juicios, valoraciones o consejos. Se limita a expresar como un espejo lo que ha escuchado de forma resumida.

Segundo paso. Se pide a los participantes que se sienten por parejas. Cada pareja tendrá que contarse una anécdota o historia personal. Primero la cuenta uno. Procurando utilizar los “mensajes yo”, es decir, ha de intentar explicar cómo se sintió, cómo se comportó; pero ha de huir de culpabilizar, criticar o juzgar la conducta ajena. Mientras el que escucha tendrá que dar muestras de “escucha activa”. Después el que la escuchó volverá a contarla tratando de hacerlo en forma de “respuesta espejo”, ha de demostrar que ha comprendido los hechos narrados y las emociones personales implicadas. Por último se cambian los papeles y el que contó pasa a escuchar.Tercer paso. Se les pide que comenten y valoren la experiencia: ¿Cómo se sintieron al darse cuenta que eran escuchados y atendidos? ¿Les fue difícil evitar los “mensajes tú” y utilizar los “mensajes yo”, qué resultados tienen estos tipos de mensajes, cuáles son sus ventajas...?  ¿Cómo funcionaron las respuestas espejo, son útiles, cuándo y para qué?

(Los “mensajes yo” facilitan la comprensión y aceptación del que habla, dan una mayor precisión a los deseos, necesidades y sentimientos expresados, evitan el enfado del que escucha, propician la colaboración y el diálogo, soslayan la proyección de culpas y la emisión de juicios de valor sobre otros,...)
(Las respuestas espejo son útiles para hacer que el que habla se explique mejor y se sienta comprendido, aceptado y reconocido en sus emociones y deseos íntimos, aunque ello no suponga la aprobación de su conducta o de sus deseos).

sábado, 7 de febrero de 2015

FASE 2. ESTRATEGIA DE LAS 3 R

Ahora que ya has aprendido cómo solucionar conflictos de forma pacífica después de ver el vídeo sobre la asertividad, vamos a profundizar un poco más en este tema.



ESTRATEGIA DE LAS 3 R:
RESENTIMIENTO, REQUERIMIENTO, RECONOCIMIENTO

FASE 1

Una de las partes explica lo que le hace sentirse ofendido, molesto, resentido (debe usar los mensajes "yo", y es aconsejable comenzar manifestando una alabanza sobre el otro), la otra parte escucha sin interrumpir. Se cambian los papeles y la segunda parte explica su resentimiento.

FASE 2

La primera parte dice su petición, su requerimiento, lo que el otro puede hacer para evitar o disminuir el resentimiento. Se vuelven a cambiar los papeles. Es preciso evitar la reiteración continua de nuevos resentimientos no acompañados de peticiones concretas de actuación.

FASE 3

La primera parte explica qué requerimientos de la otra parte estaría, en su caso, dispuesta a asumir (no debe poner condiciones). Se cambian los papeles. Este es el punto más importante, hay que conseguir una mínima, por pequeña que sea, aceptación de modificación de conducta o actuación por ambas partes.
Por último se establece una negociación sin perdedor.





viernes, 6 de febrero de 2015

FASE 1. ¿QUÉ ES LA ASERTIVIDAD? INICIACIÓN


Programa para el desarrollo de la ASERTIVIDAD
( Curso 2006/2007 )


Una guía para aprender a resolver los problemas pacíficamente y a conocer tus emociones.